Recepción
Se recibe menos de lo que informa el remito y la diferencia nunca entra al sistema. Si nadie controla al que controla, ese faltante no llega siquiera a existir como dato.
La mercadería que falta no siempre sale escondida. Muchas veces sale por la puerta principal, con remito, autorización y firma. El problema aparece cuando lo que ocurrió físicamente deja de coincidir con lo que quedó registrado.
Auditamos esos puntos del proceso, medimos la diferencia y dejamos controles concretos para reducirla.
El problema
Las diferencias aparecen en lugares muy normales de la operación. Ninguno genera una alarma: los papeles existen, el trabajo sigue, y el problema recién se nota cuando alguien tiene que explicar por qué el stock no cierra.
Se recibe menos de lo que informa el remito y la diferencia nunca entra al sistema. Si nadie controla al que controla, ese faltante no llega siquiera a existir como dato.
Se carga más de lo documentado. La mercadería sale por la puerta principal, con el papel en regla y el movimiento autorizado.
Vuelve mercadería, se reingresa una parte y el resto se imputa a rotura. Es el punto más ignorado de la operación y el que más fácil se confunde con normalidad.
El enfoque
Cámaras, controles de acceso y registros cumplen una función necesaria. Pero no están diseñados para detectar una diferencia dentro de una operación autorizada.
Un camión puede estar habilitado, el remito puede estar firmado y el movimiento parecer completamente normal. La pregunta es otra: ¿lo que entró, se almacenó, se preparó y salió coincide realmente con lo registrado?
Ahí empieza el control de mermas. Es un trabajo complementario al esquema de seguridad que la empresa ya tiene.
Método
Recorremos la operación real, no el manual: recepción, almacenamiento, picking, despacho y devoluciones. Observamos cómo se trabaja cuando hay apuro, que es cuando el control se rompe.
Controles dirigidos y conciliación de la existencia física contra los registros. Nos concentramos donde hay más valor, más movimiento o antecedentes de diferencias. No inventariamos todo: buscamos donde está.
Cuánto se pierde, dónde se genera el desvío y por qué los controles actuales no lo están detectando.
Definimos puntos de control, responsables, frecuencia y registro.
El objetivo no es entregar un informe y retirarnos. Es dejar un sistema de control que pueda funcionar.
Entregables
El faltante real del período auditado, separado entre merma técnica esperable y desvío.
Dónde se origina cada tipo de pérdida, con el proceso identificado.
Puntos, responsables, frecuencias y registro, listos para aplicar.
Para que dirección entienda dónde está el problema, cuál es su impacto y qué debe hacerse.
Alcance
Depósitos y centros de distribución, mayoristas, industrias con almacén de insumos y producto terminado, operadores logísticos y empresas con varias ubicaciones donde hay diferencias de stock que se repiten y nadie logra explicar con claridad.
Hurto minorista en salón ni comercios de un único punto de venta. Ese es otro problema y requiere otro tipo de control.
Primer paso
Contanos brevemente cómo funciona la operación y qué están observando. Hacemos una primera evaluación y te decimos dónde conviene empezar a medir.
Respondemos dentro de las próximas 24 horas hábiles con una propuesta de alcance.